Un paseo por el interior de su muralla permite conocer y revivir la época medieval, viendo sus construcciones, sus escudos heráldicos y su riqueza patrimonial. Disfruta de una Villa Medieval en todo su esplendor
Estructura urbana de las juderías
Calles y callejuelas
Si paseas por Miranda encontrarás rincones únicos en uno de los cascos históricos mejor conservados de España. La geometría de sus calles siguiendo una lógica de protección ante el clima frío del norte y las lluvias, diseñan unos espacios, con calles y callejones, de tejados y pasadizos que son “verdaderos pasillos domésticos” entre casas. La estructuras de sus calles, largas, estrechas, empinadas y muy próximas unas a otras recuerdan las antiguas juderías muy asentada en el urbanismo de las localidades de la Sierra de Francia y que hacen que resulten tan atractivas al visitante ya que remontan y rememoran épocas y tiempos pasados junto con una arquitectura muy peculiar y típica únicamente de esta zona sin olvidar la clara herencia que han dejado en este lugar árabes y judíos
"Pasillos Domésticos"
Pasadizos
En el diseño urbanístico de Miranda destaca un elemento arquitectónico único como son los pasadizos que se encuentran en distintos puntos de la localidad y que servían de vías de comunicación o unión entre diferentes calles. Hoy en día resultan uno de los reclamos turísticos más destacados e importantes de la villa. Se conservan en perfectas condiciones construidos con piedra y madera manteniendo el típico modelo de construcción serrana
El pasadizo junto a la Iglesia es uno de los más destacados porque por el él pasaba el «Paseo de Ronda» junto con el pasadizo junto a la muralla de la Puerta del Postigo o alguno más pequeño que se encuentra muy próximo a la Plaza Mayor
PLAN DE SOSTENIBILIDAD TURÍSTICA SIERRA DE FRANCIA